¿Subirá el precio del pan y la harina?
Resumen rápido (TL;DR): El precio mundial del trigo saltó un 30% debido a conflictos en Medio Oriente y sequías en países clave. Esto pone en riesgo el abastecimiento de harina y podría encarecer productos básicos en tu mesa.
¿De qué trata esta noticia?: Imaginate que el mercado del trigo es como una fila de fichas de dominó: si se cae una, se caen todas. La primera ficha que cayó fue la crisis en Medio Oriente. Los conflictos en esa zona están trabando el paso de barcos en un lugar estratégico llamado el Estrección de Ormuz. Como hay menos barcos pasando, el transporte se vuelve difícil y el precio de la energía (el petróleo) subió.
Acá viene el problema para tu bolsillo: para producir trigo se necesitan fertilizantes, y esos fertilizantes se fabrican usando energía. Si la energía es cara, el fertilizante es caro; y si el fertilizante es caro, producir trigo sale mucho más dinero. A esto sumale que en Estados Unidos hay una sequía importante y en Australia están sembrando menos superficie. El resultado es que pasamos de un escenario donde el trigo sobraba, a uno donde hay miedo de que no alcance.
En Argentina pasa algo particular y muy importante. Aunque tuvimos una cosecha muy buena, los productores no están vendiendo todo el trigo que tienen. ¿Por qué? Porque ven que los precios están subiendo y prefieren “guardar” la mercadería para venderla más caro más adelante (a esto los economistas le dicen pasar de un mercado “invertido” a uno de “carry”). Esto dejó a las industrias que hacen harina (las molineras) con poco volumen para trabajar, lo que genera un cuello de botella: hay trigo en el campo, pero no está llegando a los molinos.
¿Por qué te importa? Aunque hablemos de “commodities” y mercados de Chicago, esto termina impactando directamente en la góndola del supermercado. El trigo es la materia prima de productos que consumís casi todos los días: pan, fideos, galletitas, bizcochuelos y mucha más comida procesada.
Si el costo de la materia prima sube un 30% a nivel mundial y acá la industria tiene problemas para conseguir volumen, la presión para que suban los precios locales es enorme. Teniendo en cuenta que hoy tenemos una inflación mensual del 3,4% y el dólar blue a $1400, cualquier aumento en insumos básicos como el trigo puede empujar los precios de la canasta básica hacia arriba, restándole poder de compra a tu sueldo.
¿Qué hacer en la práctica?
- Ojo con los productos derivados: Si notás que los precios de las harinas o productos de panadería empiezan a moverse con más rapidez que el resto de la inflación, es una señal de que este problema global ya aterrizó en tu economía local.
- Monitoreá la oferta: No te asustes, pero prestá atención a las noticias sobre el clima en EE. UU. y la situación en el campo argentino. Si escuchás que “no hay harina” o que “la molienda bajó”, preparate para posibles ajustes de precios.
- Planificación de compras: Ante la incertidumbre de precios de productos no perecederos (como fideos o harina), si tu presupuesto te lo permite, conviene no postergar la compra de estos básicos cuando los encontrás a un precio razonable.
Regla de oro: En momentos de incertidumbre en los precios de los alimentos, no tomes decisiones impulsivas de “stockeo” masivo, pero mantené siempre un ojo atento en el valor de los productos básicos de tu canasta, ya que los costos de producción suelen trasladarse al consumidor final sin previo aviso.