**Consumo frenado:** Si no hay crédito, no podés financiar esa...

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**Consumo frenado:** Si no hay crédito, no podés financiar esa heladera, el arreglo del auto o la construcción de tu casa. Si nadie consume, el comercio y la industria se achican, y eso pone en riesgo los puestos de trabajo.

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¿El crédito dejó de ser un motor?

Resumen rápido (TL;DR): El crédito en pesos está cayendo y la gente no puede pagar sus deudas, lo que frena la economía. Sin préstamos accesibles, el consumo no tiene la fuerza necesaria para impulsar el crecimiento.

¿De qué trata esta noticia? Viste que el Ministro de Economía viene insistiendo con que los argentinos deberían tomar préstamos para mover la rueda. Pero, si miramos los números de la calle, la realidad es otra: el crédito en pesos para las familias y las empresas está bajando. Lo que pasa es que, con los aumentos en los gastos fijos (como luz, agua y transporte, que hoy ya se llevan el 23% de lo que ganamos), a la gente no le sobra plata para pagar deudas. Esto hizo que la “mora” —o sea, la cantidad de gente que no llega a pagar sus cuotas— subiera cuatro veces respecto al año pasado, alcanzando un 11,2% en febrero.

A esto sumale que, comparado con nuestros vecinos, el crédito en Argentina es ínfimo; no llega ni al 10% de nuestro PBI. Mientras las grandes empresas consiguen dólares afuera para financiarse, el ciudadano común y las pymes se encuentran con un escenario donde pedir prestado es cada vez más difícil y arriesgado. El “motor” que debería empujarnos hacia adelante está, básicamente, funcionando con muy poca nafta.

¿Por qué te importa? Esto te toca el bolsillo de tres maneras directas:

  1. Consumo frenado: Si no hay crédito, no podés financiar esa heladera, el arreglo del auto o la construcción de tu casa. Si nadie consume, el comercio y la industria se achican, y eso pone en riesgo los puestos de trabajo.
  2. Dificultad para proyectos largos: El crédito hipotecario hoy es casi un mito. Como los costos subieron y el mercado está incierto, las condiciones para préstamos a largo plazo (como los de 30 años) no están dadas.
  3. Tu capacidad de ahorro: Aunque entran dólares al país, gran parte se está yendo a “ahorros externos” (pagos de tarjetas en el exterior y otros activos). Esto significa que el dinero no está circulando acá para generar tasas más bajas o más opciones de financiación para vos.

¿Qué hacer en la práctica?

  • Hacé la cuenta de tus “fijos”: Revisá cuánto de tus ingresos se te va en servicios y transporte. Si ese número se acerca o supera el 23% como dice la noticia, tenés que empezar a recortar en otros lados para no entrar en la zona de “mora”.
  • Ojo con el uso de la tarjeta: No uses el crédito para cubrir baches de dinero mensual. Con la mora subiendo, los bancos están más desconfiados y, si empezás a fallar, te va a ser imposible volver a conseguir un préstamo después.
  • Aprovechá lo que funciona: Si tenés un excedente, con una inflación del 3,4% y un plazo fijo que rinde 18,5%, el ahorro en pesos sigue siendo una opción para ganarle a la subida de precios, pero siempre con mucha cautela y sin descuidar la liquidez.

Regla de oro: Nunca asumas una deuda cuyo pago dependa de que “la economía mejore mañana”; asumí solo deudas que puedas cubrir con la plata que ya tenés hoy en la mano.

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