**No te confíes del 'baja la inflación':** No asumas automáticamente...

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**No te confíes del 'baja la inflación':** No asumas automáticamente que tus facturas de servicios van a bajar o se van a quedar quietas. Cuando revises tus cuentas de este mes, esperá que los servicios sigan con la tendencia de aumento que traían los meses anteriores.

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¿La inflación baja? Lo que tenés que saber

Resumen rápido (TL;DR): La inflación mensual está empezando a bajar, pero las tarifas y el transporte siguen presionando hacia arriba. El impacto de los aumentos de marzo todavía se siente en tus gastos de este mes.

¿De qué trata esta noticia? Después de diez meses seguidos de subas constantes, parece que finalmente la inflación está empezando a frenar. Los especialistas estiman que en abril la inflación podría haber sido de entre un 2,4% y un 2,6%, un número más bajo que el 3,4% que vimos en marzo. En teoría, esto es una buena noticia porque significa que los precios generales ya no crecen con tanta velocidad.

Pero acá viene la trampa y lo que no podés pasar por alto: la famosa “indexación”. Para que lo entiendas fácil, es como cuando vas manejando un auto y, aunque frenes, el auto sigue avanzando un poco por la inercia que traía. En la economía argentina pasa lo mismo: muchos servicios (como la luz, el gas o el transporte) se actualizan mirando “el espejo retrovisor”, es decir, basándose en la inflación que ya pasó. Por eso, aunque hoy la inflación baje, los precios de los servicios de mayo todavía están empujados por los aumentos que tuvimos en marzo.

¿Por qué te importa? Te importa porque, aunque el titular diga que la inflación baja, tu bolsillo puede sentir que todo sigue caro. Hay rubros que no están acompañando esta “bajada” y que te pegan directo en el presupuesto mensual.

Por ejemplo, el transporte en el AMBA (CABA y Gran Buenos Aires) ya tuvo un aumento del 5,4% en mayo, un número mucho más alto que la inflación que venimos teniendo. Esto pasa porque el gobierno busca que los usuarios paguen más para que el Estado use menos subsidios. A esto sumale que las tarifas de luz y gas también dependen de costos de energía y contratos que se actualizan mes a mes.

Entonces, aunque el índice general de precios baje, tus gastos fijos (lo que sí o sí tenés que pagar todos los meses) pueden estar subiendo por encima de ese promedio. Si tus ingresos no suben al mismo ritmo que el boleto de colectivo o la factura de luz, tu capacidad para comprar otras cosas se achica.

¿Qué hacer en la práctica?

  1. No te confíes del “baja la inflación”: No asumas automáticamente que tus facturas de servicios van a bajar o se van a quedar quietas. Cuando revises tus cuentas de este mes, esperá que los servicios sigan con la tendencia de aumento que traían los meses anteriores.
  2. Revisá tu presupuesto de movilidad: Si dependés del transporte público, ajustá tu previsión de gastos. El aumento del 5,4% en los colectivos es un número real que ya impactó en tu flujo de caja.
  3. Mantené la mirada en tus costos fijos: En momentos donde la inflación general parece calmarse pero las tarifas suben, la clave es el control de los gastos que no podés evitar. Tratá de no dejar “sorpresas” en las facturas de energía para el final del mes.

Regla de oro: Ante la duda, siempre presupuestá tus gastos de servicios pensando en un escenario de aumentos, no en un escenario de bajas. En Argentina, la inercia suele pesar más que la noticia del día.

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