¿Conviene poner tus pesos al plazo fijo?
Resumen rápido (TL;DR): Las tasas de interés para el plazo fijo no están subiendo este mes de mayo. Los bancos mantienen rendimientos muy similares entre sí, lo que te obliga a comparar antes de decidir.
¿De qué trata esta noticia?: Si estabas esperando que los bancos te paguen más intereses por dejar tu plata quieta, este mes de mayo de 2026 te vas a encontrar con una noticia algo tibia: las tasas no repuntaron. Básicamente, los bancos están manteniendo una postura de “esperar y ver”, sin grandes cambios en lo que te ofrecen por tus ahorros.
Para entenderlo bien, hay que mirar la TNA, que es la Tasa Nominal Anual. Imaginate que la TNA es una promesa de cuánto te pagarían si dejaras la plata todo un año, pero como el plazo fijo tradicional es a 30 días, lo que importa es la parte “chiquita” de esa tasa que te corresponde cada mes. Hoy, los bancos están compitiendo entre ellos para no perder clientes, pero lo hacen moviéndose en márgenes muy parecidos. Todo esto depende mucho de lo que decida el Banco Central (el “jefe” de todos los bancos), que es quien pone las reglas de juego y decide cuánto valen las tasas de referencia en el país.
¿Por qué te importa? Acá es donde tenemos que sacar la cuenta con la calculadora en mano para que no te vean la cara. Mirá los números que tenemos hoy: la tasa que te ofrece el plazo fijo ronda el 18,5% anual. Si dividimos eso por los 12 meses del año, nos da más o menos un 1,5% mensual.
Ahora, comparalo con la inflación, que este mes está en 3,4%. ¿Ves el problema? Si la inflación te “come” un 3,4% de tu poder de compra por mes, pero tu plazo fijo solo te devuelve un 1,5% de interés, en realidad estás perdiendo plata. Aunque veas un número positivo en tu cuenta, ese dinero hoy compra menos cosas que el mes pasado.
A esto sumale que el dólar blue está en $1405. Si sentís que los pesos se quedan cortos frente a la inflación y que el dólar podría saltar, el plazo fijo se vuelve una opción que requiere mucho cuidado, porque estás inmovilizando tu plata por 30 días sin saber si al final del mes el dólar va a estar mucho más caro.
¿Qué hacer en la práctica?
- No te quedes con el primer banco que te diga que sí: Como las tasas de los bancos son parecidas pero no iguales, tomate cinco minutos para comparar qué entidad te ofrece ese poquito más de TNA. Ese diferencial, aunque parezca una pavada, ayuda a que la pérdida sea menor.
- Hacé la cuenta de la “inflación vs. tasa”: Antes de meter la plata, preguntate: “¿Este interés que me dan cubre lo que suben los precios?”. Si la respuesta es no, quizás no sea el momento de “encerrar” tus pesos en un plazo fijo a 30 días.
- Pensá en la liquidez: Si creés que podrías necesitar esa plata para una emergencia o una oportunidad, no la dejes inmovilizada. El plazo fijo te deja la plata “atrapada” por un mes entero; si surge un imprevisto, no podés tocarla hasta que venza el plazo.
Regla de oro: Nunca pongas todos tus huevos en la misma canasta; la diversificación y tener una parte de tus ahorros disponible para imprevistos es lo que te va a permitir dormir tranquilo cuando la economía se pone movida.