¿Por qué aumentó la deuda impaga?
Resumen rápido (TL;DR): Mucha gente se endeudó con tasas altas esperando que la inflación bajara el valor real de sus deudas, pero esto no sucedió. Ahora, el Gobierno busca que los bancos den más facilidades para que los deudores puedan pagar.
¿De qué trata esta noticia? El ministro de Economía, Luis Caputo, dio algunas explicaciones sobre por qué está subiendo la “mora” (es decir, la cantidad de gente que no llega a pagar sus préstamos o tarjetas). Según el ministro, hubo un error de cálculo por parte de muchos consumidores y familias: se tomaron créditos con intereses muy caros pensando que la inflación iba a “licuar” la deuda.
Cuando decimos “licuar”, nos referimos a esa idea de que, si la inflación sube mucho, el valor real de lo que debés se achica porque la plata pierde valor más rápido que la deuda. Pero Caputo advierte que eso no pasó como la gente esperaba, y las cuotas terminaron siendo imposibles de pagar.
Además, el ministro contó que los bancos están cambiando su forma de trabajar. Durante mucho tiempo, los bancos preferían prestarle plata al Estado en lugar de prestarle a la gente. Ahora, con el nuevo gobierno, los bancos están volviendo a prestarle a las personas y a las empresas. Este “volver a prestar” es bueno porque genera movimiento, pero también trae un riesgo: como es un proceso nuevo, hay más casos de gente que no puede cumplir con los pagos.
¿Por qué te importa? Esto te toca directamente el bolsillo por tres razones:
Primero, por tu capacidad de crédito. Si la morosidad sigue subiendo, los bancos se vuelven más “asustadizos” y se vuelven más exigentes para prestarte plata o darte una tarjeta. El acceso al crédito se vuelve más difícil y caro.
Segundo, por las tasas de interés. El ministro mencionó que las tasas para los bancos bajaron (de un 50% a un 25% aproximadamente). Esto es una señal de que, en teoría, el costo del dinero está bajando, lo que podría significar préstamos más accesibles en el futuro, aunque todavía no se siente en el segmento de las personas comunes.
Tercero, por la inflación. El panorama muestra que la inflación podría bajar en abril tras el pico de marzo. Si esto se cumple, la idea de “licuar” la deuda pierde fuerza, porque si los precios no suben tan rápido, la deuda se mantiene “pesada” en términos reales.
¿Qué hacer en la práctica?
- Aprovechá la negociación: Si sentís que no llegás con las cuotas, aprovechá que el Gobierno está hablando con los bancos para pedir una extensión de plazos o una baja en la tasa. No esperes a que la deuda sea impagable; acercate al banco y consultá qué opciones de refinanciación tienen.
- Ojo con el costo financiero: Antes de usar la tarjeta o pedir un préstamo, compará siempre la tasa de interés que te ofrecen con la inflación y con lo que te rinde un plazo fijo (que hoy está en 18.5%). Si el interés de la deuda es mucho más alto que lo que ganás ahorrando, estás perdiendo plata.
Regla de oro: Nunca te endeudes con tasas de interés que superen la inflación esperada; en Argentina, confiar solo en la inflación para pagar deudas suele ser una apuesta demasiado riesgosa.