Dólar estable y préstamos estancados: ¿qué pasa?
El dólar blue y el oficial se mantienen sin grandes cambios este viernes. Sin embargo, el acceso al crédito bancario sigue frenado y la economía no muestra un repunte de movimiento.
¿De qué trata esta noticia?
Si hoy te levantaste mirando las cotizaciones, vas a ver que el dólar no te dio ninguna sorpresa. El dólar blue abrió en $1.400 y el dólar oficial en el Banco Nación está en $1.420. En pocas palabras: el precio del billete verde no se movió de donde estaba ayer.
Pero la noticia no es solo el precio del dólar, sino lo que pasa con la plata en los bancos. Resulta que, aunque el Banco Central cambió algunas reglas para que los bancos tengan más margen para prestar plata, la gente no está pidiendo más créditos. El stock de préstamos lleva ya cuatro meses prácticamente sin moverse, como si estuviéramos en una pausa.
Hay un punto que genera ruido: la “mora bancaria”. Cuando hablamos de mora, nos referimos a la gente que se atrasa con el pago de sus cuotas. Aunque este es un dato de alerta porque significa que hay dificultades para pagar, en el sector financiero se dice que “lo peor ya pasó” y que los atrasos están bajando.
Por otro lado, en el mundo de las criptomonedas (que son monedas digitales que funcionan de forma independiente a los bancos), el Bitcoin bajó un poquito, un 0,17%, situándose en los US$80.138. El “dólar cripto” —que es el precio al que podés cambiar tus criptomonedas por pesos— se mantuvo estable en $1.484,86.
¿Por qué te importa?
Esto te afecta el bolsillo de dos maneras. Primero, por el poder de compra. Si hoy la inflación está en un 3,4%, y el dólar no sube, parece que hay una calma, pero recordá que si tus ahorros no crecen al mismo ritmo que los precios, tu plata vale menos cada día.
Segundo, te afecta el movimiento de la economía. Si los préstamos no crecen y el crédito está estancado, significa que hay menos “combustible” para que las empresas crezcan o para que las familias compren cosas grandes, como una casa o un auto. Una economía donde nadie pide prestado es una economía que no se mueve, y eso tarde o temprano repercute en el laburo y el consumo.
¿Qué hacer en la práctica?
- Mirá el panorama completo: Si tenés plata quieta, tené en cuenta que la inflación de este mes está en el 3,4%. Compará siempre lo que te rinde un plazo fijo (que hoy ronda el 18,5% anual) contra la inflación para ver si realmente estás ganando o perdiendo terreno.
- Si pensás pedir un préstamo, analizá tu capacidad de pago: Aunque el sector financiero dice que la situación de los atrasos está mejorando, el mercado de crédito está lento. No te sobreendeudés si no tenés claro cómo vas a afrontar las cuotas en este contexto de poco movimiento.
Regla de oro:
Mantené la calma y priorizá la estabilidad; en momentos de estancamiento, la clave es proteger tu poder adquisitivo sin correr riesgos innecesarios.