¿Cuánto cuesta ser clase media en CABA?
Resumen rápido (TL;DR): Para ser clase media en CABA, una familia de cuatro necesita al menos $2,38 millones por mes. Pero ojo, este número es solo si ya tenés tu casa propia.
¿De qué trata esta noticia?: El IDECBA sacó los números de abril y la realidad es fuerte: una familia tipo en la Ciudad, integrada por dos adultos y dos chicos, necesita al menos $2.384.515 para que la podamos llamar “clase media”. Lo curioso es que la canasta de este grupo subió un 1,8%, lo que significa que subió un poquito menos que la inflación general de la Ciudad, que fue del 2,5%.
Pero acá está la trampa que no te pueden ocultar: este número no incluye el alquiler. El estudio asume que la familia ya es propietaria. Si sos inquilino, la cuenta es otra. El alquiler promedio de un departamento de tres ambientes en CABA está hoy en $1.130.410. Si sumás ese costo a la canasta básica, el presupuesto necesario para mantener ese nivel de vida se vuelve mucho más pesado.
Además, la brecha con los sectores más vulnerables sigue marcada. La línea de pobreza se ubicó en $1.513.033 y la de indigencia en $821.207. Es decir, hay una distancia enorme entre lo que necesita una familia para no ser pobre y lo que necesita para ser considerada de clase media.
¿Por qué te importa? Te importa porque el bolsillo siente un “efecto tijera”. Por un lado, la inflación te encarece el día a día, y por otro, los alquileres están creciendo a un ritmo muy agresivo. En los últimos doce meses, el precio de los alquileres subió un 35%, un número que le gana por goleada tanto a la inflación acumulada (32,4%) como al ajuste del índice de contratos (32,8%).
Esto significa que, aunque sientas que tus ingresos se mantienen o suben un poquito, tu capacidad de ahorro se está achicando. Si sos inquilino, una parte cada vez más grande de tu sueldo se va directo al pago del alquiler. En un escenario donde el dólar blue está en $1405 y el plazo fijo te da un 18,5% anual, el hecho de que los alquileres suban un 35% anual es una presión enorme para tu economía personal; los costos de vivienda crecen más rápido que lo que podrías ganar en un ahorro tradicional.
¿Qué hacer en la práctica?:
- Hacé la cuenta real: No te quedes solo con el dato de la inflación general. Sumá cuánto aumentó tu alquiler y tus servicios. Esa es tu “inflación personal” y es la que realmente impacta en tu comida y tus salidas.
- Monitoreá tu capacidad de ahorro: Con el dólar a $1405, saber cuánto te sobra después de cubrir la canasta y el alquiler es vital. Si el margen se achica, es hora de revisar los gastos hormiga.
- Planificá tus compromisos: Si sos inquilino, tratá de prever los aumentos de tus contratos para que no te agarren desprevenido y afecten tu presupuesto mensual.
Regla de oro: No asumas gastos fijos que dependan de aumentos que superen tu capacidad de ingresos; la estabilidad financiera empieza por controlar lo que no podés predecir.