Los ahorristas volvieron a comprar dólares
Resumen rápido (TL;DR): La compra de dólares físicos por parte de los particulares subió a US$ 1.500 millones en abril, casi duplicando lo registrado en los meses anteriores. A pesar de este salto, la demanda sigue siendo significativamente más baja que en los meses previos a las elecciones.
¿Qué pasó? El Banco Central (BCRA) publicó su último informe y los números muestran un cambio de ritmo. En abril, la demanda de dólares de los ahorristas saltó a US$ 1.500 millones. Para que te des una idea de la magnitud del movimiento: en febrero y marzo, la cifra era de apenas US$ 800 millones por mes. Es el nivel de compra de billetes más alto que se ve desde octubre, cuando fueron las elecciones legislativas.
Sin embargo, no te asustes con el número gigante. El informe aclara que esta cifra se refiere exclusivamente a la compra de billetes físicos y no incluye los dólares que gastamos con la tarjeta de crédito o los que usamos para viajar. Además, hay un dato que le da tranquilidad al Banco Central: aunque la gente está comprando más, la mayor parte de esos dólares (unos US$ 1.100 millones) se quedaron dentro del sistema financiero local. El Central llama a esto “dolarización onshore”. En criollo: es como si vos compraras dólares para protegerte, pero los dejaras depositados en el banco en lugar de sacarlos del país. Esto es bueno porque, al quedarse en los bancos, ese dinero puede ser prestado para financiar la economía, lo que reduce el riesgo de que el sistema colapse.
Por otro lado, el informe también muestra que las empresas multinacionales están empezando a mover más divisas. En los primeros cuatro meses del año, las compañías enviaron al exterior unos US$ 1.500 millones para pagar dividendos (las ganancias que le mandan a sus dueños en otros países), principalmente de los sectores de petróleo, gas y minería. A esto se le suma que el uso de tarjetas de crédito para pagar gastos en dólares (viajes, compras por internet o servicios de streaming) está en niveles récord, impulsado sobre todo por el turismo y las compras internacionales.
¿Por qué te importa? Cuando la demanda de dólares sube de golpe, como pasó en abril, esto suele poner presión sobre el tipo de cambio. Si hay mucha gente queriendo comprar la misma moneda, el precio tiende a subir. Aunque el Banco Central intente mantener la estabilidad porque el dinero no se está “fugando” del país, el aumento de la demanda es un termómetro de lo que la gente siente sobre la economía.
Para tu bolsillo, es clave entender que este movimiento de “ahorro en dólares” convive con una inflación del 3,4% y un dólar blue a $1420. Si la demanda de dólares sigue creciendo y se mantiene esta tendencia de “comprar para guardar”, podrías ver una presión mayor sobre el precio del dólar en el mercado informal. Además, el hecho de que los gastos con tarjeta en dólares estén en niveles récord indica que el consumo de servicios y productos del exterior sigue siendo un peso importante en el movimiento de divisas del país.
¿Qué hacer en la práctica? 2. Observá tu estrategia de cobertura: Con una inflación del 3,4% y un plazo fijo que rinde un 17,5% anual, el dólar sigue siendo la herramienta que muchos usan para no perder poder de compra. Si tus ahorros están en pesos, estate atento a si esta tendencia de compra de dólares se traduce en una subida del tipo de cambio que supere la ganancia de tus inversiones en pesos. 3. Controlá tus gastos con tarjeta: Si viajás o comprás mucho por internet, recordá que el uso de dólares en las tarjetas está en máximos históricos. Revisar tus consumos en moneda extranjera te ayudará a entender cuánto impacto real tienen esos gastos en tu presupuesto mensual.
Regla de oro: Nunca pongas todos tus huevos en la misma canasta; la clave para proteger tu patrimonio es la diversificación y no depender de un solo tipo de moneda o instrumento financiero.