La inflación bajó al 2,6% en abril
Resumen rápido (TL;DR): La inflación de abril fue del 2,6%, marcando la primera baja en los precios después de diez meses de subas consecutivas. Este número es menor al 3,4% registrado en marzo y muestra que el ritmo de aumento se está frenando.
¿Qué pasó? Después de casi un año de ver cómo los precios subían mes a mes, el último dato del INDEC trajo una noticia que, aunque no es una caída de precios, sí es un respiro: la inflación mensual se desaceleró. Pasamos de un 3,4% en marzo a un 2,6% en abril. Si miramos hacia atrás, este es el número más bajo que tenemos desde hace varios meses y rompe con la tendencia alcista que veníamos arrastrando.
Pero ojo, no todo es una fiesta. Si bien la inflación mensual bajó, la inflación interanual (lo que subieron los precios comparando abril de este año con abril del anterior) sigue siendo alta, en un 32,4%. Además, en lo que va de los primeros cuatro meses del año, los precios ya acumularon un 12,3% de aumento, superando incluso lo que el gobierno había proyectado en su presupuesto.
¿Qué fue lo que ayudó a que este número sea más bajo? Por un lado, hubo una baja en ciertos productos de la canasta básica, como el tomate (-16,5%), el limón (-15,1%) y hasta el asado (-1,5%). Por otro lado, el dólar se mantuvo bastante estable, cerrando el mes cerca de los $1.405, lo que ayudó a “anclar” los precios. Sin embargo, no todo bajó: los servicios regulados (como el transporte y la luz) subieron un 4,7%, con aumentos importantes en colectivos, trenes y subtes.
¿Por qué te importa? Acá es donde el dato se convierte en realidad en tu billetera. Cuando escuchás que la “inflación se desacelera”, no significa que las cosas salieron más baratas, sino que suben más lento. Es decir, el “golpe” mensual es un poco menos fuerte que el mes pasado, pero el peso acumulado sigue ahí.
Lo que ves en el súper es una pelea de categorías: mientras que algunos alimentos bajaron por cuestiones de temporada, otros rubros como la educación, la comunicación y la vivienda (luz, gas, agua) siguen tirando de la inflación hacia arriba. Si vos dependés mucho de servicios o transporte, ese 2,6% no refleja tu realidad, porque esos rubros subieron por encima del promedio. Es fundamental entender que la “inflación núcleo” (que es como el corazón de la inflación, sin contar los cambios bruscos de temporada o los precios regulados) está en 2,3%, lo que nos da una idea de la tendencia real de los precios a largo plazo.
¿Qué hacer en la práctica? 2. Mirá la tendencia, no solo el número: El dato de abril es bueno, pero los economistas advierten que hay una “inercia”. Esto significa que la inflación tiene una especie de memoria y le cuesta mucho bajar rápido. No asumas que los precios van a dejar de subir pronto; solo están intentando no subir tan rápido como antes. 3. Seguí de cerca el dólar y el consumo: La estabilidad del dólar fue clave este mes. Si el dólar vuelve a saltar, esa desaceleración que vimos en abril podría desaparecer rápidamente.
Regla de oro: En momentos de desaceleración, la clave es la prudencia. No te confíes de que “todo bajó”; mantené tu estructura de gastos monitoreando especialmente los servicios y los productos que no dependen de la temporada, que son los que suelen traer los aumentos más persistentes.