¿Cuánto cuesta revisar tu estufa?
Por Equipo Plata Simple

¿Cuánto cuesta revisar tu estufa?

Cuánto sale revisar una estufa a gas antes del inicio del inverno: precios en mayo 2026

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¿Cuánto cuesta revisar tu estufa este invierno?

Resumen rápido (TL;DR): Con la llegada del frío y la baja de temperaturas, es fundamental revisar los calefactores para evitar riesgos de monóxido de carbono o fugas de gas. Para mayo de 2026, los costos de revisión técnica y mantenimiento ya tienen valores de referencia establecidos.

¿Qué pasó? El inicio del otoño trajo consigo un fuerte descenso en las temperaturas, lo que obligó a muchas familias argentinas a volver a encender las estufas después de meses de desuso. Sin embargo, este “regreso” de los artefactos de calefacción no viene sin riesgos. La falta de mantenimiento puede derivar en problemas graves, como la acumulación de monóxido de carbono (un gas invisible y sin olor), fugas por conexiones viejas o fallas en la combustión.

Si notás que la llama de tu estufa es amarilla o anaranjada en lugar de azul, es una señal de alerta de que algo anda mal, ya sea por suciedad o falta de aire. Los especialistas advierten que el polvo, el hollín o la acumancia de pelusa en los quemadores pueden causar apagados repentinos o un mal funcionamiento del equipo.

En cuanto a los costos para este mes de mayo de 2026, una visita de diagnóstico por mano de obra de un gasista matriculado oscila entre los $30.000 y los $56.000. Si el problema es más complejo, los precios suben: la prueba para detectar fugas puede costar entre $62.000 y $120.000, y la colocación de rejillas de ventilación varía entre $37.000 y $98.000. Si necesitás una instalación nueva, los valores son más altos: una estufa sin salida cuesta entre $72.000 y $96.000, mientras que una de tiro balanceado puede ir desde los $87.000 hasta los $130.000.

¿Por qué te importa? En un contexto donde la inflación mensual se ubica en un 2,6%, entender estos costos es clave para tu planificación financiera hogareña. Revisar la estufa a tiempo es, en realidad, una estrategia de ahorro. Es mucho más económico pagar una revisión básica de unos $30.000 que verse obligado a realizar una reparación mayor o, en el peor de los casos, tener que reemplazar todo el artefacto por una falla que se pudo prevenir.

Además, un equipo que funciona mal no solo es peligroso, sino que es ineficiente. Una combustión deficiente (identificable por la llama naranja) hace que el aparato gaste más gas para calentar lo mismo, lo que se traduce en un aumento directo en tu factura mensual de servicios. Mantener el equipo limpio y con los “picos” o inyectores en condiciones asegura que tu dinero rinda más durante todo el invierno.

¿Qué hacer en la práctica?

  • Hacé un chequeo visual rápido: Antes de encenderla a pleno, observá el color de la llama. Si es azul y pareja, vas por buen camino; si ves tonos amarillos, no esperes y llamá a un profesional.
  • No escatimes en seguridad: Asegurate siempre de contratar a un gasista matriculado. La revisión debe incluir la limpieza de quemadores, la verificación de las conexiones y, si tenés tiro balanceado, revisar que el conducto de salida al exterior no esté obstruido por hojas o nidos.
  • Anticipate al frío extremo: No esperes a que la temperatura caiga a cero para buscar un técnico. Hacer el mantenimiento preventivo ahora te permite evitar los precios de urgencia y la falta de disponibilidad de profesionales en los días de mayor demanda.

Regla de oro: Tratá el mantenimiento preventivo como una inversión y no como un gasto; prevenir una falla técnica es siempre más barato que reparar un accidente o reemplazar un equipo completo.

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