¿Cómo calcular y cuándo cobrar el aguinaldo?
Resumen rápido (TL;DR): En junio de 2026 llega el primer pago del Sueldo Anual Complementario (SAC) para trabajadores y jubilados. La fecha límite de cobro es el 30 de junio, aunque existe una prórroga legal que extiende el vencimiento hasta el 7 de julio.
¿Qué pasó? Se vienen definiendo los detalles para el pago del aguinaldo de la primera cuota de 2026. Es importante que sepas que el SAC no es un bono sorpresa ni un regalo de tu empleador; es un derecho que tenés por ley (Ley 20.744) y representa el 50% de la mejor remuneración mensual que hayas tenido en el semestre (enero a junio).
Para el próximo junio, el calendario marca que el vencimiento cae martes 30. Sin embargo, la normativa laboral permite un “plazo de gracia” de cuatro días hábiles. Esto significa que, si tu empleador se demora un poco, tiene tiempo de pagar legalmente hasta el 7 de julio de 2026. Si se pasa de esa fecha, entra en mora y te debe pagar intereses por la demora. Un detalle clave: si trabajás en casas particulares, la regla cambia. Para este sector, el aguinaldo debe pagarse sin prórrogas, en la última jornada laboral de junio.
¿Quiénes lo cobran? El beneficio alcanza a empleados en relación de dependencia (sector privado y público), personal de casas particulares y también a jubilados y pensionados de ANSES, quienes lo perciben de forma automática junto con su haber mensual.
Para calcularlo bien, no te fijes en el promedio de tus sueldos. Tenés que buscar el mes donde hayas cobrado más “sueldo bruto” (antes de los descuentos). En ese monto tenés que sumar las horas extras, comisiones y adicionales, pero ojo: no sumes los conceptos “no remunerativos”, porque esos quedan afuera del cálculo. Eso sí, recordá que al monto bruto que calculaste le van a aplicar las retenciones de ley, que rondan el 17%. Si no trabajaste todo el semestre completo (por ejemplo, si entraste hace poco o tuviste un despido), el cálculo es proporcional a los días que estuviste trabajando.
¿Por qué te importa? En un contexto donde la inflación se ubicó en un 2.6% y el dólar blue está en $1415, tener este extra en mano es fundamental para tu flujo de caja. El aguinaldo no es “dinero extra” para gastar en cualquier cosa, sino una parte de tu salario que ayuda a compensar la subida de precios y a que tu poder de compra no se desplome. Es un alivio financiero que llega justo a mitad de año para ayudarte a reorganizar tus cuentas o enfrentar gastos que suelen aparecer en este período.
¿Qué hacer en la práctica?
- Revisá tus recibos de sueldo: No esperes a que te paguen para ver si está bien. Buscá en tus recibos de enero a junio cuál fue el sueldo bruto más alto. Si tenés dudas, hacé la cuenta vos mismo: ese monto dividido dos es lo que deberías recibir (antes de los descuentos).
- Si sos nuevo en un trabajo, usá la fórmula de proporcionalidad: Si no trabajaste los seis meses completos, no esperes el 50% del sueldo mensual. Tenés que dividir tu mejor sueldo por 2, luego dividir ese resultado por la cantidad de días del semestre y multiplicarlo por los días que efectivamente trabajaste.
- Prepará tu presupuesto de julio: Como la fecha de pago puede estirarse hasta el 7 de julio debido al plazo de gracia, no cuentes con ese dinero para pagar deudas que venzan exactamente el 1 de julio. Planificá tus vencimientos para evitar recargos propios.
Regla de oro: Tratá al aguinaldo como un fondo de reserva o para cancelar deudas pendientes; no lo consumas como si fuera un ingreso extra de lujo, porque es parte de tu sustento mensual necesario para enfrentar la inflación.