El dólar oficial volvió a subir.
Resumen rápido (TL;DR): El dólar mayorista registró su segunda subida consecutiva, acercándose a los valores que vimos en mayo. A pesar de esta pequeña subida, el Banco Central está logrando acumular reservas gracias al ingreso de dólares del agro y de empresas.
¿Qué pasó?
Si venís mirando las noticias, seguramente notaste que el dólar oficial (el que usan las empresas para importar y exportar) se movió un poquito. Este lunes, el tipo de cambio mayorista subió $3, situándose en $1.397 para la venta. Con este movimiento, la cotización se acercó a los niveles máximos que tuvimos en el mes de mayo.
Para que te des una idea de la situación actual, el mercado de cambios se está moviendo con mucha actividad. En la última jornada, se operaron más de 553 millones de dólares en el segmento de contado. Pero no es solo “un número más”; detrás de esto hay una dinámica de compras por parte del Banco Central. El organismo está aprovechando que hay una “temporada de oferta”, es decir, que están entrando dólares al país por varios lados.
¿De dónde vienen esos dólares? Principalmente de tres fuentes: la liquidación de las exportaciones del campo (el agro), el ingreso de dinero por emisiones corporativas (cuando empresas grandes piden préstamos en dólares y traen la plata al país, algo conocido como Obligaciones Negociables) y lo que los economistas llaman “carry trade”. Este último es un fenómeno donde la gente aprovecha la tasa de interés en pesos (que hoy está en un 17,5% en plazo fijo) para ganarle a un dólar que, por ahora, no sube tan rápido.
Sin embargo, no todo es calma. Aunque hoy vemos una estabilidad relativa, las consultoras económicas están encendiendo algunas alarmas. El escenario podría cambiar en la segunda mitad del año. El miedo es que, cuando baje la oferta de dólares del agro, la demanda de los importadores y de los ahorristas presione el precio hacia arriba. Además, el contexto mundial no ayuda: las tensiones en Medio Oriente entre Irán, Estados Unidos e Israel están haciendo que el precio del petróleo suba, lo que genera mucha cautela en los mercados globales y puede afectar la entrada de divisas.
¿Por qué te importa?
Seguramente te preguntás: “¿A mí qué me importa si el dólar mayorista subió $3?”. La respuesta es que la economía funciona como una cadena: lo que pasa en el mercado mayorista termina impactando en tu bolsillo.
Primero, fijate en la “brecha”. La brecha es la diferencia de precio entre el dólar oficial y el dólar informal (el Blue). Hoy, esa diferencia está en un 24,3%. Cuando esta brecha es muy grande, se genera incertidumbre y puede afectar los precios de productos que dependen de insumos importados.
Segundo, hay un concepto que está muy presente en las charlas financieras: el “atraso cambiario”. Esto significa que, mientras el dólar oficial se mantiene relativamente estable, la inflación (que este mes fue del 2,6%) sigue avanzando a un ritmo más rápido. Es decir, los precios en pesos suben más de lo que sube el dólar. Esto hace que, en términos de dólares, las cosas en Argentina se vuelvan cada vez más caras.
Esto tiene un impacto directo en tus consumos. Por ejemplo, mirá el “dólar tarjeta”, que es el que usás cuando pagás con tarjeta de crédito o débito un servicio o producto en dólares. Ese valor ya se posicionó en $1.846. Si la tendencia de suba en el dólar oficial continúa o si la brecha se ensancha, ese número podría seguir desplazándose, encareciendo tus compras en el exterior o tus suscripciones digitales.
Por último, las proyecciones para el futuro muestran que el mercado espera que el dólar oficial siga subiendo. Algunos analistas estiman que para fines de mayo podríamos estar en $1.405, pero las proyecciones a más largo plazo son más ambiciosas, hablando de valores por encima de los $1.600 para fines de diciembre. Esto significa que la estabilidad que ves hoy podría ser solo un paréntesis en un proceso de ajuste más largo.
¿Qué hacer en la práctica?
Ante un escenario donde el dólar mayorista sube pero la inflación sigue siendo el desafío principal, acá te dejo tres reflexiones para que puedas navegar estos días:
- Entendé la importancia de las tasas: Hoy el plazo fijo te ofrece un 17,5%. Esto es parte de la estrategia que mencionamos antes para mantener la calma cambiaria. Es fundamental que analices cómo se comparan estas tasas con tu necesidad de liquidez y con la inflación mensual. No se trata de elegir una opción sobre otra, sino de entender qué herramienta estás usando para proteger tu dinero.
- Mantené el radar en el contexto internacional: Aunque parezca lejano, lo que pasa en el Estrecho de Ormuz o las tensiones en Medio Oriente tiene un impacto directo en el precio del petróleo y, por ende, en la cautela de los inversores. Estar informado sobre las noticias globales te va a ayudar a entender por qué, de repente, el mercado local se vuelve más nervioso o más tranquilo.
Regla de oro:
En tiempos de incertidumbre cambiaria y cambios en la oferta de divisas, la palabra clave es monitoreo. No tomes decisiones apresuradas basándote en el ruido del día; lo más importante es observar las tendencias de largo plazo, especialmente la brecha cambiaria y la evolución de los precios, para entender dónde estás parado.