¡Ojo! El dólar real no es el oficial
Por Equipo Plata Simple

¡Ojo! El dólar real no es el oficial

No te dejes confundir por el 'dólar turista': Si tenés pensado viajar o realizar compras con tarjeta en el exterior, recordá que no vas a pagar el valor del dólar oficial de $1380, sino el valor con el recargo del 30%. Siempre presupuestá tus gastos con el valor de $1859 para evitar sorpresas en el resumen de la tarjeta.

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¿Cómo están los dólares hoy?

El dólar blue cotiza a $1440 para la venta, manteniendo una brecha del 3% respecto al oficial. La convivencia de múltiples tipos de cambio sigue marcando el pulso de la economía nacional.

¿Qué pasó?

Este jueves 28 de mayo, el tablero de los dólares muestra una situación de relativa calma en la diferencia entre el mercado informal y el oficial. El dólar blue, ese que todos conocemos y que se mueve en la calle a través de las “cuevas” o los “arbolitos”, amaneció con una cotización de $1420 para la compra y $1440 para la venta. Al comparar este número con el dólar oficial, que está en $1380 para comprar y $1430 para vender en los bancos, vemos que la “brecha” —que es básicamente la distancia o el salto de precio entre ambos— es de apenas un 3%.

Sin embargo, la realidad es que en Argentina no hay un solo precio para el dólar, sino que conviven al menos seis tipos de cambio distintos, y entender cada uno es clave para no marearse. Por un lado, tenemos el dólar oficial o minorista, que es el que podés comprar en el banco pero con la limitación de los US$200 mensuales que impone el “cepo”. Por otro lado, está el dólar turista (o solidario), que es el que te cobran cuando usas la tarjeta en el exterior o cuando querés comprar dólares para ahorrar dentro del circuito oficial; este tiene un recargo del 30% sobre el oficial, situándose hoy en $1859.

Para las empresas y el comercio grande, la cosa es distinta. Existe el dólar mayorista, que es el que se usa para pagar deudas, importar productos o pagar dividendos, y hoy arrancó en $1491,80 para la compra y $1491,90 para la venta. También está el Contado con Liqui (CCL), una operación legal que usan las empresas para mover dinero al exterior comprando títulos en Argentina y vendiéndolos afuera, que hoy cotiza a $1482,40. Por último, existe un dólar específico para la industria y los servicios, donde los exportadores reciben un valor más bajo debido a las retenciones, dependiendo de si exportan soja, carne, trigo o maíz.

¿Por qué te importa?

Seguro te preguntás: “¿A mí qué me importa si el dólar mayorista sube o baja si yo compro en el chino de la vuelta?”. La respuesta es que ese número es el motor de los precios. El dólar mayorista es, teóricamente, el que influye en el costo de los productos que vienen de afuera. Si ese dólar sube, los costos de importación aumentan y, eventualmente, ese aumento llega a tu góndola en forma de inflación.

Además, la brecha del 3% que vemos hoy es un termómetro de la tensión económica. Cuando la brecha es chica, hay una sensación de mayor estabilidad; cuando la brecha se agranda, la incertidumbre crece y los precios suelen reaccionar. En un contexto donde la inflación mensual fue del 2,6%, tener un dólar blue estable ayuda a que los precios no se disparen de un día para el otro, pero siempre hay que tener la vista puesta en cómo se mueve el dólar mayorista, que es el que realmente “mueve la aguja” del costo de vida.

¿Qué hacer en la práctica?

  1. Observá la brecha, no solo el número: Más allá de si el blue está a $1440, fijate si ese número se está alejando o acercando al oficial. Si ves que la brecha empieza a crecer de forma sostenida, es una señal de alerta de que el mercado está percibiendo más riesgo.
  2. Compará con tus ingresos: Con una inflación del 2,6% y un plazo fijo que rinde un 19% anual, la clave es ver si tus ahorros o tus ingresos están logrando ganarle al aumento de los precios y a la fluctuación de la moneda.

Regla de oro:

Ante la incertidumbre, la prudencia es tu mejor aliada. No tomes decisiones financieras impulsivas basadas en una subida repentina de un solo tipo de cambio; siempre analizá el panorama completo, incluyendo la inflación y los costos reales de tus gastos.

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