Junio llega con nuevos aumentos tarifarios
Resumen rápido (TL;DR): Varios servicios esenciales, como el transporte ferroviario, el gas y el agua, registrarán incrementos en sus tarifas durante este mes. Además, se mantienen ajustes en colectivos y peajes, impactando directamente en el presupuesto mensual.
¿Qué pasó?
Como ya es costumbre en nuestra economía, el mes de junio arranca con una nueva ronda de actualizaciones en los precios de servicios que usamos todos los días. El Gobierno anunció que la energía eléctrica para el AMBA (donde operan Edenor y Edesur) tendrá un aumento promedio del 1,5%. Por su parte, el gas, un servicio crítico en este momento de bajas temperaturas, subirá un 2,81% en todo el país. Estas decisiones fueron publicadas en el Boletín Oficial por el nuevo Ente Nacional Regulador de Gas y Electricidad (ENRGE), un organismo que unificó las tareas de regulación y que, además, ya dejó avisado que las actualizaciones de transporte y distribución se seguirán ajustando mensualmente según la inflación, al menos hasta el año 2030.
El transporte es, quizás, el sector que presenta los cambios más bruscos. El impacto más fuerte lo verás en los trenes urbanos (como las líneas Sarmiento, Roca, Mitre, entre otras), que tendrán un aumento del 15%, elevando el boleto a $379. En la Ciudad de Buenos Aires, el subte y los colectivos que circulan solo en CABA subirán un 4,6%, lo que llevará al subte a casi $1.560. Si te movés por el conurbano, los colectivos que no cruzan la General Paz o el Riachuelo también subirán un 4,8%. Por otro lado, para quienes viajan por rutas que cruzan la Capital y la Provincia, el aumento será más moderado, del 2%, llegando a los $728. No te olvides de los peajes en las autopistas porteñas, que también escalarán un 4, 6%, llegando a superar los $6.400 en horas pico.
En cuanto a otros servicios, el agua y cloacas (AySA) tendrán un incremento del 3%, un valor que se mantendrá hasta agosto, con una factura promedio que rondará los $30.866 antes de impuestos. En el lado de la medicina privada, las prepagas confirmaron una suba del 2,6% para sus planes. Finalmente, un dato para dar algo de calma: el precio de los combustibles (nafta y gasoil) no tendrá aumentos este mes, funcionando como un “amortiguador”. Aunque el precio del petróleo bajó de 110 a 90 dólares por barril, las empresas mantendrán los precios actuales para recuperar lo que dejaron de ganar anteriormente, evitando así que la inflación se dispare por este lado.
¿Por qué te importa?
Seguramente te preguntes: “¿Es tanto cambio para mi bolsillo?”. La respuesta corta es que sí, porque aunque algunos porcentajes parezcan chiquitos (como ese 1,5% de la luz), el problema es el “efecto cascada”. Cuando el transporte sube —especialmente con ese 15% en los trenes—, ese costo se traslada indirectamente a los productos que comprás en el súper o en el comercio de barrio.
Si hoy tenés una inflación de 2,6%, estos aumentos de servicios están “encima” de ese número. Es decir, tu presupuesto no solo tiene que cubrir lo que suben los alimentos, sino también estos nuevos costos fijos de vivir. Además, hay que tener en cuenta que el aumento del gas llega justo cuando más lo necesitás para la calefacción, lo que significa que vas a gastar más pesos por el mismo consumo de siempre. En resumen: el poder de compra de tus pesos se ve presionado por ambos lados: por la inflación general y por el encarecimiento de los servicios básicos.
¿Qué hacer en la práctica?
- Planificá el consumo de energía y gas: Dado que las tarifas de gas y luz se seguirán ajustando mensualmente por la inflación, la mejor estrategia es la eficiencia. Pequeños cambios en el uso de la calefacción o el cuidado del agua pueden ayudar a que el aumento porcentual no se sienta tan pesado cuando llegue la factura.
- No te olvides de los “gastos invisibles”: Los peajes y el agua también suben. Si tenés un auto y usas autopistas, recordá que el costo de los viajes diarios también aumentó. Tené esto en cuenta al calcular cuánto dinero te queda disponible para otros consumos.
Regla de oro:
En tiempos de ajustes constantes en los servicios, la palabra clave es liquidez. Evitá comprometer tus ahorros en gastos que podés prever. Si tenés un excedente, recordá que el plazo fijo hoy te ofrece un 19% anual, lo cual es una herramienta para intentar que tu dinero no pierda tanto valor frente a estos saltos en las tarifas.