¡No pagues de más! El truco del súper
Por Equipo Plata Simple

¡No pagues de más! El truco del súper

Ojo con el carrito de compras estacional: Como vimos que las verduras subieron un 15% por cuestiones de temporada, tratá de ajustar tu lista de compras según lo que esté en temporada baja o con precios más estables (como las frutas, que este mes bajaron). El rubro alimentos sigue siendo el que más pesa en tu presupuesto.

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¿La inflación de mayo va a bajar?

Resumen rápido (TL;DR): Las consultoras privadas estiman que la inflación de mayo será de entre 2,1% y 2,5%, una cifra menor al 2,6% de abril. Sin embargo, los analistas advierten que los precios siguen subiendo y no hay un cambio de tendencia definitivo.

¿Qué pasó?

Si sentís que los precios no te dan tregua, las últimas proyecciones económicas traen un alivio parcial, pero con mucha cautela. Según los datos relevados de distintas consultoras privadas, la inflación de mayo debería mostrar una desaceleración. Esto significa que, aunque los precios siguen aumentando, lo hacen a un ritmo un poquito más lento que el 2,6% que marcó el INDEC en abril.

Para que tengas el panorama completo, acá te paso lo que dicen los expertos: las estimaciones de la inflación para mayo están en una franja que va del 2,1% al 2,5%. Por ejemplo, la consultora LCG proyecta un 2,5%, mientras que Eco Go espera un 2,2%. Incluso el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central ya anticipaba un 2,3%. El propio ministro de Economía, Luis Caputo, también se suma a esta visión y espera un número por debajo del registrado en abril. El dato oficial, el que realmente manda, lo va a publicar el INDEC el próximo 11 de junio.

Pero ojo, que no se te escape el detalle: los analistas coinciden en que no estamos ante un cambio de tendencia profundo. Si bien la inflación viene bajando desde un pico que tuvimos en marzo, la dinámica anualizada (lo que significaría si esta inflación se mantuviera igual durante todo un año) todavía está por encima del 30%. Es decir, la subida no se detuvo, solo se “frenó” un poco.

Para entender qué está moviendo la aguja, hay que mirar los rubros. Por un lado, hubo una buena noticia en los “precios regulados” (como los servicios o combustibles). En abril subieron un 4,7%, pero en mayo se espera que apenas se muevan un 1,7%, gracias a que la nafta se mantuvo casi estable, con una suba de apenas 0,4% debido al mecanismo de “buffer” o amortiguación de YPF.

Por otro lado, la presión sigue fuerte en la mesa. El rubro de “Alimentos y bebidas” es el que más preocupa. La consultora LCG detectó subas importantes en lácteos (5,5%), bebidas (3,6%), aceites (3,4%) y carnes (2,8%). Por el contrario, las frutas fueron un respiro con una baja del 1,7%. Además, los productos estacionales (esos que dependen de la época del año) pegaron fuerte, con las verduras subiendo un 15%. El transporte también mostró tensión, con un aumento del 3,2% impulsado por las actualizaciones de tarifas.

Finalmente, hay un concepto técnico que vale la pena entender: la diferencia entre “inflación núcleo” y “inflación subyacente”. La inflación núcleo (que es la que no tiene cambios tan bruscos) se mantuvo en 2,3%. Pero la “subyacente” (que es cuando sacamos de la cuenta los productos que saltan mucho de precio, como las verduras) mostró una leve aceleración, pasando del 2,3% al 2,5%. Esto nos dice que, quitando los sustos momentáneos, la base de los precios está empezando a subir un poquito más.

¿Por qué te importa?

Esta noticia te impacta directamente en el bolsillo por dos razones principales: tu capacidad de compra y tus ahorros.

Primero, aunque la noticia hable de “desaceleración”, la palabra clave es “acumulación”. Los precios no están bajando, solo están subiendo más lento. Esto significa que el esfuerzo que hacés para llegar a fin de mes sigue siendo el mismo o incluso mayor en ciertos rubros como la comida. Si la inflación de mayo se queda en el 2,5%, tus ingresos tienen que acompañar ese ritmo para que no pierdas poder adquisitivo.

Segundo, tenés que mirar el contexto de tus ahorros. Hoy, con un Dólar Blue a $1430 y un Plazo Fijo que rinde un 19% anual, la relación entre lo que ganás y lo que suben los precios es clave. Si la inflación mensual se estabiliza en torno al 2,5%, esto nos da una idea de la velocidad a la que se “derrite” el valor del dinero en efectivo. Si tus ahorros no rinden al menos lo que los precios suben, estás perdiendo plata aunque veas más billetes en tu cuenta.

¿Qué hacer en la práctica?

Ante este escenario de “frenado lento”, acá te dejo tres reflexiones para tu gestión diaria:

  1. Monitoreá tus costos de movilidad: El transporte y los combustibles tuvieron movimientos importantes. Si tenés gastos programados de movilidad o logística, estate atento a las actualizaciones tarifarias, porque el rubro transporte registró una suba del 3,2% y esto puede afectar tus gastos mensuales de traslado.
  2. Planificación de gastos fijos: Aprovechá la relativa estabilidad en los precios regulados (combustibles y servicios) para organizar tus gastos fijos. Aunque no es una baja definitiva, la desaceleración en estos sectores te da una ventana de mayor previsibilidad para tus pagos mensuales.

Regla de oro:

En momentos de incertidumbre, la regla de oro es la prudencia: no gastes hoy lo que podrías necesitar mañana. Ante una inflación que, aunque desacelere, sigue siendo alta, mantener un margen de maniobra en tu presupuesto es tu mejor defensa.

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