Viajar más caro: suben colectivos y trenes
Resumen rápido (TL;DR): El transporte en el AMBA vuelve a encarecerse durante el mes de junio con nuevos aumentos. Los cambios en colectivos y subte rigen desde el 1 de junio, mientras que los trenes tendrán un salto importante el 15 del mismo mes.
¿Qué pasó? Si tenés que moverte por la Ciudad o el Conurbano, preparate porque junio arranca con nuevos costos en tu viaje. El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires (CABA) ya oficializaron una actualización en las tarifas de colectivos y subte que entra en vigencia el 1 de junio.
Para los que viajan en colectivo dentro de la Provincia de Buenos Aires, el aumento será del 4,8%. Esto significa que el boleto mínimo, para recorridos de hasta tres kilómetros, pasará de $968,5 $a $1.015,61 (siempre que tengas la SUBE registrada). En CABA, la suba será del 4,6%. Allí, el boleto mínimo de colectivo subirá de $753,74 a $788,28, y los trayectos de mayor distancia también se encarecerán, con algunos pasajes que superarán los $1.000.
En cuanto al subte, la suba también es del 4,6%. Si tenés tu SUBE registrada, el viaje pasará de $1.490 a $1.558,54. Pero ojo con esto: si no tenés la tarjeta nominalizada (es decir, si no está a tu nombre y vinculada a tu DNI), el precio subirá hasta los $2.477,22. Es una diferencia enorme que no te podés permitir perder.
Pero la noticia no termina ahí. El 15 de junio viene otro ajuste que va a pegar fuerte. Primero, las 104 líneas de colectivos de jurisdicción nacional (que circulan por todo el AMBA) subirán un 2%. Segundo, y lo más impactante, los trenes metropolitanos (Mitre, Sarmiento, Roca, San Martín, Bel𝗼gno Sur, Belgrano Norte, Urquiza y Tren de la Costa) tendrán un aumento del 15%. Este ajuste es parte de un esquema de subas escalonadas que se mantendrá hasta septiembre.
Todo este movimiento se explica por un mecanismo de “actualización automática” que usa como base la inflación más un 2% adicional. Además, el Gobierno está trabajando para reducir los subsidios, lo que significa que el Estado pone cada vez menos dinero en financiar estos viajes y ese costo lo terminás pagando vos. Este aumento se suma a otros ajustes que habrá en junio, como en la luz, el gas, el agua, las prepagas y los alquileres.
¿Por qué te importa? Esta noticia te impacta directamente en lo que llamamos “gastos de bolsillo” o costos fijos. Si te fijás en los números, el aumento del transporte está ocurriendo a un ritmo más rápido que la inflación mensual que venimos viendo (que fue del 2,6%). Esto quiere decir que el transporte está “adelantándose” a los precios generales, lo que genera una presión extra en tu presupuesto mensual.
Si sos de los que viajan todos los días usando tren o colectivo, tenés que calcular que tu gasto mensual en transporte va a subir considerablemente, especialmente a partir del 15 de junio con el salto del 15% en los trenes. No es solo un número en un diario; es plata que dejas de tener disponible para la comida, el alquiler o cualquier otro ahorro. En un contexto donde el dólar blue está en $1430 y el plazo fijo te da un 19% anual, tener los gastos fijos subiendo por encima de la inflación desordena cualquier planificación que hayas hecho para tus ahorros.
¿Qué hacer en la práctica?
- Recalculá tu presupuesto de transporte: Si usás tren, anotá en tu planilla de gastos que a partir del 15 de junio vas a necesitar un 15% más de plata para cubrir los mismos trayectos. No te agarre la sorpresa a mitad de mes cuando veas que el saldo se te termina antes de tiempo.
- Planificá tus recorridos: Ante el aumento de las escalas por distancia, si podés combinar tramos o usar medios alternativos que no dependan de las tarifas más altas (como caminar tramos cortos si es seguro), hacelo. El objetivo es evitar que los viajes largos te disparen el costo por encima de los $1.000.
Regla de oro: Ante un escenario de aumento de tarifas basado en “inflación + 2%”, siempre que veas que los servicios públicos suben por encima de la inflación mensual, lo más prudente es revisar tus gastos variables y tratar de ajustar el consumo antes de que el impacto se traslade a tus ahorros.