¡Cuidado! El gasto que nadie presupuesta
Por Equipo Plata Simple

¡Cuidado! El gasto que nadie presupuesta

Revisá tu presupuesto de 'gastos invisibles': Muchas veces anotamos cuánto gastamos en comida o ropa para los chicos, pero nos olvidamos de presupuestar el costo del cuidado (niñeras, jardines, etc.). Como viste en los datos, el cuidado es un peso enorme en la canasta. Tené esto mapeado para que no te agarre desprevenido a mitad de mes.

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¿Cuánto cuesta mantener a un hijo hoy?

La canasta de crianza aumentó entre un 1,7% y un 1,8% durante mayo. Este incremento representa una desaceleración frente al 3,5% registrado en abril, siguiendo la tendencia de la inflación general.

¿Qué pasó?

El INDEC publicó los nuevos valores de la canasta de crianza para el mes de mayo, y la noticia principal es que la suba fue más moderada que el mes pasado. Si bien seguimos viendo incrementos, estos se mantuvieron en una línea similar a la baja de la inflación mensual (que fue del 2,1%).

Para entender cuánto dinero se necesita, hay que mirar los distintos tramos de edad, porque no es lo mismo mantener a un bebé que a un chico que ya va a la escuela. El informe detalla cuatro escenarios:

Primero, para los más chiquitos, los menores de un año, el costo total subió un 1,7% y llegó a los $520.569. Acá hay un dato clave: más de dos tercios de ese monto no son “cosas” (como pañales o leche), sino el costo de las tareas de cuidado. Es decir, la mayor parte de la plata se va en pagar el tiempo necesario para que alguien los cuide.

Segundo, para chicos de entre uno y tres años, la suba fue del mismo 1,7%, pero el valor total es más alto: $620.125. En este grupo, el costo de los cuidados representa un poco menos del 65% del total.

Tercero, si hablamos de chicos de cuatro y cinco años, la canasta subió un 1,8% hasta alcanzar los $529.756. A diferencia de los bebés, acá el gasto está repartido casi a la mitad: un 50% es para bienes y servicios (comida, ropa, etc.) y el otro 50% es por el cuidado.

Por último, para los chicos en edad de escuela primaria, el costo fue el más alto de todos, situándose en $665.950 tras una suba del 1,8%. En este nivel, la distribución también es equitativa entre lo que se consume y el costo del cuidado.

Para que entiendas cómo se calcula esto: el INDEC no solo mira los precios del súper. Ellos estiman cuánto tiempo se necesita para cuidar a cada nene y le ponen un valor basado en lo que gana una persona que trabaja bajo la categoría de “Asunción y cuidado de personas” (empleadas domésticas). El resto del costo se basa en la Canasta Básica Total del Gran Buenos Aires.

¿Por qué te importa?

Aunque veas que la suba bajó (del 3,5% al 1,8%), no significa que las cosas sean más baratas, sino que los precios subieron más lento. Para tu bolsillo, esto es fundamental porque el impacto de este aumento es directo en tus gastos mensuales fijos.

Si tenés hijos o estás planeando tenerlos, estos números te dan una referencia de la “presión” que tiene tu presupuesto familiar. Además, hay un componente social importante: como gran parte del costo de esta canasta es el “tiempo de cuidado”, este gasto impacta directamente en el ingreso disponible de las familias, y muy especialmente en las mujeres, sobre quienes recae mayormente la responsabilidad de estas tareas.

En un contexto donde la inflación mensual fue del 2,1%, ver que la crianza subió casi lo mismo (entre 1,7% y 1,8%) significa que, en términos reales, el costo de criar a tus hijos se mantuvo relativamente estable respecto a los otros precios, pero el monto nominal (la cantidad de pesos que tenés que sacar del cajero) sigue siendo muy alto.

¿Qué hacer en la práctica?

  1. Diferenciá entre bienes y servicios: Dado que el costo de los “bienes” (pañales, alimentos, útiles) se mueve con la inflación, podés tratar de comprar en cantidad o aprovechar ofertas cuando veas que el precio está estable. Sin embargo, el costo del “cuidado” es un gasto más rígido y difícil de recortar sin afectar la dinámica familiar.
  2. Monitoreá tu capacidad de ahorro: Con un dólar blue a $1470 y una inflación bajando, es momento de observar si tus ingresos están cubriendo estos incrementos mensuales. Si tus ingresos suben al ritmo de la inflación (2,1%) pero tus gastos de crianza suben al mismo ritmo, estás en equilibrio, pero no estás ganando poder de compra para otros objetivos.

Regla de oro: Ante la incertidumbre de los costos familiares, mantené siempre un fondo de emergencia que cubra al menos tres meses de tus gastos básicos (incluyendo la canasta de crianza). No dependas de ingresos variables para cubrir estos costos esenciales.

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